Meteorólogos sin Meteosat

Son muchas las materias y ciencias, donde la sabiduría popular ha ido sentando cátedra a lo largo de los siglos. Siempre basándose en la experiencia propia y en la ajena, en definitiva la del grupo social, nuestros mayores y antepasados fueron desarrollando su propia ciencia, paralela a la oficial; pero no por ello menos acertada, entre otras cosas porque ésta ciencia (sabiduría popular) está de sobra contrastada en el que hacer diario, en la vida cotidiana y en las labores y duras tareas de otros tiempos, que por falta de eso precisamente, de tiempo, no quedó impresa en libros de texto ni de otro tipo , pero fue pasando de unos a otros, a través de esa fuente de saber inagotable que es la tradición oral.

Así, las gentes de antaño se fueron haciendo meteorólogas, filósofas, expertas en medicina, ingenierías varias, incluso en teología o parapsicología sin títulos universitarios que tampoco hacían falta para saber lo que ya era evidente. Tan evidente que hoy en día lo dejamos en manos de los expertos propiciando que esa riqueza cultural se pierda absorbida por la ciencia moderna; la mayor de las veces puesta al servicio de otros intereses. ¿Por qué dejar que nadie monopolice lo que antes fue de todos?. Con este postulado tan revolucionario, sin quererlo, desde aquí también apostamos por recuperar parte de está “sabiduría popular” para compartirla al menos con todas aquellas gentes que ojeáis estas paginas, eso sí , con una condición: queda prohibido monopolizar esta información y es de absoluta obligación transmitirla a ser posible de boca en boca.

Por ningún motivo en especial comenzamos esta serie de sabiduría popular con el tiempo atmosférico y su predicción según los métodos tradicionales, esperando que podáis emular al agricultor castellano siempre mirando al cíelo o al huertano murciano mirando los cambios del río o el vuelo de las aves y adivinando con cada amanecer o anochecer el tiempo que se nos viene encima.

Conociendo los vientos

¿Qué os parece comenzar por conocer los vientos más típicos de nuestra comarca?, ¿cuantas veces hemos oído hablar del levante y el lebeche?, quizás menos del maestral y el jaloque; intentemos describirlos:

El Levante es sin duda el más conocido y como su nombre indica sopla de levante, pero ojo no confundir con el este que éste es otro diferente. Es el de mayor frecuencia y su dirección es de componente noreste, muchas veces trae temporales que tienen una duración de dos o tres días, suele soplar de manera racheada (Viento de levante, agua por delante. Refrán).

Luego tenemos el Lebeche o vientos de componente suroeste que no del oeste, es de menor intensidad de fuerza y duración, vienen de tierra y es jornalero (diurno) y se va amagando conforme el sol avanza; pero también hay “lebechás” que quedan por la noche, aunque estas últimas son poco frecuentes y muy distanciadas. Refrán: “Tormenta de lebeche, apegá con levante, inundación al instante”.

El Jaloque sopla de componente sudeste, no del sur que también existe como luego veremos; es benigno y por eso le llaman jaloquico con cariño y también morisco lo cual lo identifica muy bien

Gracias a dios que tenemos

el viento por el jaloque,

por la proa Cartagena,

y por la popa el islote”.

(se refiere al islote de Escombreras) (Copla)

Jaloque significa sudeste y aunque su origen es incierto posiblemente provenga del catalán Xaloc.

El Maestral o mastral que es un viento más conocido en la península y sopla de la parte inmediata entre poniente y tramontana, en el Mediterráneo generalmente, como viene de la parte del norte trae fresquico: “Con maestral no salgas a pasear” (refrán )

A mi suegra le dio un aire

en una pata d´atrás

yo le digo que “levante”

ella dice que “mastral”

Otros aires soplan en estas tierras: del norte, del sur, tramontana, siroco, poniente o terral, como bien saben los maestros molineros al orientarle la velas a sus “Molinos de Viento”. Podéis verlos en el plano de la comarca del Campo de Cartagena, que tenéis más arriba y añadirle los que conozcáis y no aparezcan.

Predicción del tiempo según las cabañuelas

Muchos son los métodos usados para la predicción meteorológica popular, pero acaso el más extendido y de mayor importancia por lo prolongado en el tiempo, sea el de las cabañuelas, que consiste generalmente en escoger 12 días del mes de agosto y hacer corresponder el tiempo de cada día con el de cada uno de los meses del año, aunque los buenos “echadores” de cabañuelas precisan el tiempo por quincenas, como hace el campesino por estas tierras, incluso por cuartos sin quieren afinar aun más. Este sistema cuenta con variaciones locales y regionales lo que a nuestro modo de ver en lugar de desprestigiarlo lo que hace es enriquecerlo, pues si es verdad que prácticamente es el mismo sistema, es comprensible que en cada zona de la península tenga variaciones, pues el tiempo no es el mismo en el valle del Guadalentín que en los Ancares leoneses. La variación más importante la encontramos entre gallegos y vascos que lo practican los doce primeros días del año, asociándolos a los doce meses en lugar del característico método de las cabañuelas de agosto. Este método de vascos y gallegos podría ser de origen Ario.

Método A.

Del 1 al 12 de agosto. Cada día corresponderá a uno de los meses del año siguiente: el 1 a enero, el 2 a febrero y así sucesivamente.

– Método B.

Del 1 al 13 de agosto. El día 1 rige para todo el año, el 2 para enero, el 3 para febrero, etc.

– Método C. (Quincenas )

Del 1 al 12 de agosto. Hasta mediodía del día 1 para la primera quincena de enero y la tarde se corresponde con la 2º quincena , y suma y sigue.

– Método D.

El nuestro y el que recomendamos para nuestra comarca. Dónde llegan los veraneantes en el mes de agosto buscando sol, y cuando más fuerte mejor, sin percibir que un atardecer con calima o amanecer encapotado tiene tanta importancia para campesinos mayores que escudriñan el cielo, más allá de la sombrilla de la playa, señalando el tiempo para las cosechas y siembras de todo el año.

Se toman los doce primeros días de agosto, pero atención a la variante: El primer día no se corresponde con Enero sino con Agosto del año próximo; y así sucesivamente.

El calendario quedaría de la siguiente manera como se indica en el cuadro de arriba.

Una variedad de algunas zonas del campo de Cartagena, como en Galifa, es contar hasta el 12, relacionando cada día entero con la primera quincena de cada mes, continuando con el día 13 como 2º quincena de agosto, el 14 como segunda quincena de Septiembre y así hasta el día 24 que nos indicaría el tiempo de la segunda quincena de Julio del siguiente año.

Ya sabemos como son las cabañuelas, pero para su correcta aplicación se exige una minuciosa observación del cielo, el viento y otros aspectos como las nubes, si hace frío, las estrellas, la luna y sus cuernos, el sol, la dirección de los aires etc.

Algunos guiños que nos hace el cielo.

Si antes decíamos que para una buena interpretación de las cabañuelas hay que fijarse bien en el cielo, daremos algunas indicaciones para acertar en nuestras predicciones.

 – A TRAVES DE LA LUNA.

Si tiene cerco pequeño, va a hacer buen tiempo y si es grande es que va a llover, con más seguridad se éste fuera rojo. También si tiene los cuernos p´arriba.

Si los cuernos están a poniente es cuarto creciente y menguante con los cuernos a levante, y dice un refrán cartagenero que “Cuando la luna tiene reolde y estrellas por dentro, si a los tres días no llueve, el aire es cierto”.

– A TRAVES DEL SOL.

Cuando al salir baila, significa que va a hacer buen día, pero si sale entre nubes va a llover. Si está rojo al naciente va a cambiar el tiempo o a helar y lo está al poniente va a llover o a hacer aire; También cuando al ponerse se ven como dos soles, significa que al día siguiente hará mal tiempo.

 – A TRAVES DE LAS ESTRELLAS.

Cuando el cielo esta estrellado en verano, va a hacer buen tiempo y en invierno va a helar, también cuando bailan o tiemblan. Cuando en agosto se ve alguna estrella fugaz, hacia donde se rasguen, de allí vendrá el aire mañana.

– A TRAVES DEL ASPECTO DEL CIELO

Al amanecer y al anochecer nos da pistas sobre el día que vendrá así si está rojo en verano nos dice que hará calor o va a hacer aire y en invierno pues que hará frío. Si por la noche está muy azul, al día siguiente buen tiempo y cuando al anochecer se pone gris plomizo, en invierno, significa que va a nevar.

En el cielo también nos hablan las NUBES: de color pardo traen pedrisco, rojas indican frío, sonrosadas y con buen tiempo dicen que calor, los borreguitos típicos son lluvia y si son claras y están cerca del sol traen tormenta, igual si el nublao tiene forma de torreta.

Predicción a través de animales y otras señales.

Si el cielo nos enseña muchas cosas sobre el tiempo, si logramos aprender a leer sus señales, los animales con su comportamiento también colaboran, podemos comprobar ambos avisos observando algunas formas de actuar de nuestra fauna, igual no hay que esperar al final del telediario. (Nos ahorraremos la publicidad).

  • Si el sapo sale a los caminos significa que va a llover.

  • Cuando la gallina se revuelca en la tierra lloverá.

  • La golondrina y el vencejo son nuestros mejores aliados según las creencias de estas tierras: cuando la primera se encoge es que va hacer frío, como cuando vuelan a ras del suelo, mal tiempo y llegan con la primavera; el vencejo igual y además anuncian tormenta cuando se reúnen.

Y ya, para acabar con esta cátedra sobre meteorología popular miremos dentro de casa para prevenir la lluvia:

  • El humo si revoca hacia dentro (y la chimenea está bien hecha) anuncia lluvia, como cuando se va al suelo veréis que hay nubes.

  • La ceniza: se pega cuando lloverá y también cuando corre al barrerla.

  • El fuego (lumbre): lloverá si suena y no arde fuerte y hará frío cuando silba .

A veces las puertas de madera andan flojas cuando hace buen tiempo, pero se ajustan cuando va a llover. Si el portal de la casa se “embarniza” pronto lloverá como si sudan los azulejos de la cocina y como curiosidad, si tenéis un tambor o similar podéis comprobar que, si está tensado de la forma acostumbrada, sonará grave si hay humedad, agudo con el calor y “bronco” cuando va a helar.

Indudablemente a todas estas indicaciones podríamos añadir cientos más, porque la sabiduría popular no para de inventar métodos que ayuden a las gentes del pueblo a prevenir el tiempo atmosférico para ordenar sus tareas cotidianas, no dudéis que aún en muchas áreas de nuestra rica comarca las gentes recurren a estos métodos, y otros que aquí no aparecen por falta de espacio, y aunque en la tele nos lo cuenten todos los días, es mucho más enriquecedor y agradable aprender a predecir el tiempo como lo hacían nuestras abuelas y abuelos que de esto sabían un rato.

Acabemos con la copla que cantó un pescador al llegar al puerto de Sta. Lucia después de pasar un temporal en la mar:

Me cago en quien hizo el barco

y en quien lo arrojó a la mar

en el que cortó la madera

y en el que la mando cortar.”

Y si queréis que llueva, tenéis que cantar:

Que llueva, que llueva

la virgen de la cueva

que si, que no;

que caiga un chaparrón

que crezca la hierba buena,

y en tu corazón.”

Fº Javier Escarabajal (Sureste Vivo)
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s